Educar en la mediocridad

Junio 21, 2009 by La sal de Lilit

Tras los resultados en los exámenes de nivel de sexto de primaria me vuelvo a plantear que el sistema actual educativo falla por algún lado. Especialmente en Cataluña, donde un 25% del alumnado suspendió. Es decir, pasará secundaria sin cumplir las competencias básicas en lenguas y matemáticas.

Muchos de estos alumnos y alumnas arrastrarán esta falta de conocimientos no sólo a la secundaria sino a la universidad. Lo que hará bajar el nivel de exigencia en todos los niveles por efecto dominó. 

No puedo más que recordar a mis padres hablar de las escuelas a las que iban, con humillaciones continúas, castigos inaceptables donde aprender consistía en memorizar y repetir como loros aunque no entendieras nada de lo que leías.

Es normal pues que la generación que ha sufrido esta rigidez y ha llorado en las aulas haya luchado por una escuela donde los valores humanos fueran importantes. Educar para hacer personas. 

El problema es que al querer hacer personas estamos jugando a ser dioses. Estamos aplicando juicios de valor basados en conceptos del bien y del mal. Y dejamos la responsabilidad de estos juicios al profesorado que al fin y al cabo son personas, profesionales que se ven desbordados y obligados a tomar decisiones sin las herramientas necesarias y con frecuencia sin el apoyo mismo de la escuela. Demasiada carga la que les exige la sociedad.

Cada vez que hago un curso de comunicación me hablan de la necesidad de olvidarme de todos los ruidos que entorpecen mi juicio. Ser capaz de escuchar activamente sin valorar de antemano, sin prejuicios establecidos que hagan fracasar la comunicación y por lo tanto las decisiones.

Todos pecamos de lo mismo, estamos llenos de prejuicios, proyecciones que nublan nuestras decisiones y determinan los resultados. No podemos pretender que el profesorado sea capaz de controlar esta capacidad. Y sin embargo el sistema educativo les pide que evalúen a los alumnos no sólo por sus conocimientos, sino por sus actitudes, su esfuerzo, su predisposición – conceptos que a menudo rozan la subjetividad – sin darles las herramientas necesarias para hacerlo: formación, tiempo y posibilidad de individualizar, según las necesidades, la enseñanza de cada uno. Procurando recursos a quienes necesiten más tiempo para asimilar los conceptos y estimulando a los más talentosos.

¿Cómo dedicar tiempo a cada uno de los alumnos en clases de 25 personas cada una de ellas distintas? Educando en la mediocridad.

Al no poder personalizar, optamos por estandarizar. Se pone un rasero al que todos tienen que llegar mínimamente. Y este rasero tiene que ser realista para todo el mundo. Y lo hacemos a la baja.¿Por qué? Porque por esos mismos valores humanos que mencionaba antes, se prefiere dar la posibilidad de que todo el mundo disponga de una enseñanza antes que echar del sistema a los que más dificultades tengan. La educación es un derecho universal. Si ponemos el rasero más alto serán muchos los que no lo alcancen y que precipitaremos al fracaso escolar.

Dicen que el infierno está lleno de buenas intenciones. Y esto es un poco lo que pasa con el sistema educativo. Porque al final, los que pasarán son los que lleguen a este rasero. Y el resto, tanto si están por encima como por abajo se quedarán con sus necesidades por cubrir.

¿Realmente queremos como sociedad que el nivel educativo baje y lleve al mercado laboral personas que no tienen las competencias necesarias? ¿Cómo nos sitúa como país con relación al resto del mundo? ¿Y qué pasa con los que sí tienen las capacidades y no se les da los medios para desarrollarlas? ¿Acaso no se las está también marginando del sistema educativo y precipitando al fracaso escolar por puro hastío o a emigrar por falta de oportunidades? ¿Cómo pretendemos crear talento si lo cortamos de raíz desde la primaria, si hacemos que escondan sus capacidades para sentirse integrados en el sistema?

Estandarizar es peligroso. Nadie es estándar, todos somos distintos. Y ser distinto no es un problema, es maravilloso. Una vez ya comenté que se confunde igualdad con justicia. La igualdad debería consistir en dar a cada uno lo que necesita. Sin distinciones. Porque tan malo es tratar a un igual de forma distinta, que tratar a alguien que no es igual como si lo fuera.

 ¿Te imaginas obligar a una persona en silla de ruedas a subir una cuesta para que no se sienta distinto a los demás? Pues esto es lo que ocurre en la educación con los que no consiguen alcanzar el nivel, pero también con los que lo superan, los grandes olvidados del sistema.

Cuando pensamos en necesidades pensamos siempre a la baja, no a la alta. Pensamos en gente con problemas intelectuales, físicos, familiares, situaciones de exclusión social. Lo hacemos por todos esos valores religiosos, humanos, éticos que tenemos inculcados y gracias a los cuáles existen personas que ayudan a los demás. Lo hacemos en parte por solidaridad y caridad. Por sentirnos un poco mejor, más humanos. Y los más capaces no dan lástima, dan rabia. 

La tutora de mi hijo, a quién agradezco por al menos intentar estimular un poco a mi hijo, me decía que a veces le pasaba cosas distintas sin que el resto se diera cuenta. La intención es buena. Pero mi hijo sigue sintiéndose distinto y se pregunta si hay algo malo en ello, ¿por qué si no debe esconderse de los demás? El resultado es bajo rendimiento, conflictos en clase y baja autoestima. 

En Holanda los alumnos están separados según sus capacidades. Aquí cada vez que sale esta idea se ve como segregación. Como si estuviéramos creando alumnos de primera y de segunda categoría. Pero la realidad es que este sistema permite individualizar según las necesidades, dejar alcanzar el nivel tranquilamente a quién necesita más tiempo para ello y desarrollarse al resto. Todos llegan al nivel necesario a su ritmo.

 No estoy diciendo que este sistema sea el ideal. El sistema ideal no existe. Pero sí que es cierto que para educar en los valores hay que tener muy claros cuáles son esos valores.

Se puede tener valores sin ser mediocre. Se puede tener valores aunque no consigas un título. Creo que el problema como siempre es que nos hacemos demasiadas “pajas mentales”. Las cosas son más simples de lo que parecen. Si queremos un sistema educativo universal hay que dar los medios para que este se cumpla sin descartar a nadie. Y para esto hay que educar en la diversidad, una diversidad entendida de una forma más amplia que no sólo englobe a todos los que tengan necesidades especiales, tanto a la baja, como a la alta, sino a todos y a cada uno de nosotros. Y que esta diversidad no se vea como un problema ni como un gesto caritativo, sino como la posibilidad de enriquecer la sociedad. Sólo así podremos dejar que cada uno se desarrolle sin la presión de pertenecer a un grupo y sentirse aceptado.

 Educar a personas sí, pero personas capaces. Los valores no excluyen un buen nivel educativo.

Efecto: ojo de pez

Junio 18, 2009 by La sal de Lilit

Et le voilà!

Un claro ejemplo del curioso caso de las fotos con efecto ojo de pez en los anuncios de pisos. Además, cual Velazquez, la creadora de estas joyas se deja entrever.

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Qué intentan conseguir es aún un misterio para mí. Quizá es rollo Alicia en el país de las maravillas. Seguiré investigando.

Muffins de chocolate para endulzar momentos

Junio 17, 2009 by La sal de Lilit

Mañana tenemos dos reuniones seguidas en la oficina. Casi cuatro horitas de reunión. Total que hemos pensado que estaría bien endulzarlo con alguna pastita. Cualquier excusa es buena y una reunión aún lo es más.

Como no tenía mucho tiempo me he decidido por contribuir con unos muffins de chocolate. Fáciles, deliciosos y muy resultones.img_4369

2 huevos

200 g de azúcar

130 g de harina

6/8 cucharadas pequeñas de cacao en polvo (sin azúcar)

2 cucharadas pequeñas de levadura en polvo

1 cucharada pequeña de esencia de vainilla

160 ml de leche

160 g de mantequilla

Batir los huevos con el azúcar, la harina, el cacao, la levadura, la vainilla y la leche. Cuando esté todo bien mezclado añadir la mantequilla.

Poner la mezcla en moldes pequeños (de madalenas o muffins) y hornearlos durante unos 30 minutos a 180º. Cuando los pinches con un palillo y éste salga limpio los puedes sacar del horno.

¿Simple no?

Bonsfocs: una pausa en el camino

Junio 14, 2009 by La sal de Lilit

En un ambiente familiar y agradable, Joan y Mónica aprovechan un espacio privilegiado para recuperar tradición y cultura. Sus talleres, con un número reducido de asistentes, son una sencilla invitación a la pausa.

Elaborar pan, croissants, jabones, introducirte en la cocina internacional o descubrir cómo montar un huerto urbano es posible en tan sólo unas pocas horas. Unas horas donde el ajetreo diario se para y te recuerda que hay un ciclo natural para cada cosa. 

El pan necesita amasarse y reposar antes de volverlo amasar y ponerlo a cocer. Los tomates no pueden sembrarse en invierno y a los pimientos les encanta tostarse al sol. Todo necesita su tiempo y una dedicación casi ritual. 

Nada sabe igual cuando son tus manos quienes lo cocinan y lo sacan del horno. Nada sabe igual cuando eres tu quién corta la rama que soporta ese tomate o quién recoge la lechuga que aliñarás más tarde. 

La vida en la ciudad y el ritmo que esta exige acaba haciéndonos creer que las cosas se obtienen por arte de magia. Vas al supermercado y tienes fresas en cualquier época, compras pseudo pan que a la mañana siguiente no te puedes comer y aprovechas para pillar algunos burritos para la cena. Todo es fácil y rápido. 

De ahí la necesidad de detenerse ni que sea un momento al día, mirar alrededor y encontrar el espacio interior que te permita un equilibrio contigo mismo. 

Salir por la mañana al balcón o al atardecer para ver si ha salido alguna nueva flor, si ya ha salido algún fruto o hundir las manos en la masa obligan a tomarte esta pausa y a entrar en contacto con el ritmo natural de la vida. 

El sábado disfruté de 9 a 5 de un curso de huerto urbano que se hizo corto por la cantidad de cosas a aprender. Engràcia, técnica agrícola y coordinadora de la formación de horturbano, fue la responsable de mostrarnos cómo compostar, crear nuestros propios recipientes, reconocer amigos y enemigos de hortalizas y a hacer de nuestro pequeño huerto urbano un proyecto sostenible y ecológico.  

La mayoría de los que estábamos allí ya disfrutamos en casa de alguna que otra maceta con huéspedes poco habituales en la ciudad. Un grupo variado de personas con la misma curiosidad y ganas de entender.  

La agricultura en recipientes es complicada ya que las plantas están en un hábitat mucho más exigente y estresante, con un espacio limitado y condiciones más duras. Pero esto no impide disfrutar de unas zanahorias, unos rábanos y hasta de una sandía casera. Querer es poder. 

Con una buena planificación que tenga en cuenta rotaciones de siembras puedes ir comiendo todo el año alguna que otra verdurita cien por cien ecológica.  

Joan y Mónica se encargaron de hacerlo todo más próximo con una cálida bienvenida con pan de chocolate y café y un delicioso almuerzo. Un encanto de pareja. 

El 4 de julio cierran la temporada con un taller infantil de pan y dulces. Los próximos talleres se abrirán en setiembre.

Bonsfocs

Encuentros en las altas capacidades

Junio 11, 2009 by La sal de Lilit
Los que tienen hijos o hijas seguro que se acuerdan muy bien de todas las revistas sobre bebés que les llegaban a casa como promoción. Y seguramente también les sonará algún que otro artículo sobre superdotación. 

Para qué negarlo, todos y todas hemos sentido curiosidad más de una vez por este tema. Vigilas los avances de tu retoño con cierto orgullo y fascinación bobalicona. 

Por esto siempre he quitado importancia a los progresos de mi hijo. A pesar de que a veces me sorprendiera por su forma de hablar, sus respuestas o su sensibilidad emocional. Aunque rápido, no era excesivamente precoz en su aprendizaje y por lo tanto no consideré que fuera nada excepcional. Pensaba que me estaba dejando llevar por pura vanidad maternal. Y hasta lo atribuía al hecho de que yo le hablaba como un adulto. 

El porqué es simple. Probad de teclear la palabra superdotación en Google. ¿Cuántos hits os salen? Miles. Esto lo que yo llamo desinformación. O sobre información según como lo mires.

Si os detenéis a leer un poco estas entradas veréis que se pueden clasificar en dos grandes grupos: las que narran hechos extraordinarios o las que hablan de fracaso escolar. 

Las primeras te hacen descartar una posible superdotación, las segundas te ponen los pelos de punta. 

El Dr. Leopoldo Carreras explica muy bien este fenómeno en su artículo Prejuicios existentes en superdotación

Para empezar sólo se habla de superdotación cuando en realidad se tendría que hablar de Altas Capacidades. No todos los niños y niñas con Altas Capacidades tienen un perfil de superdotación. Los hay precoces, superdotados y con diferentes tipos de talento que además pueden ser simples o complejos. Ni tan siquiera en esto somos iguales. 

Tampoco es cierto que el CI lo determine todo. Cuanto buscamos sobre este tema lo primero en que nos fijamos es en el cociente intelectual. Pero el diagnóstico es mucho más complejo y tiene en cuenta otros factores como la creatividad y la imaginación.

Vivimos en la sociedad de la información y nos dejamos influir por muchos de estos datos sin pararnos a analizarlos y preguntarnos qué hay de cierto en ellos. Lo que no se comunica no existe. Y lo que se comunica no siempre se corrobora. Un artículo o reportaje sensacionalista siempre captará más la atención de la audiencia. 

Estos prejuicios no sólo afectan a la gente de a pie, también los viven los profesionales de la salud y de la educación. Las altas capacidades como otras diversidades no se estudian ni en pedagogía, ni en psicología ni en psicopedagogía. Sólo de pasada. 

Un estudio del año 99 dirigido por el profesor Esteban Sánchez Manzano de la Complutense sobre las capacidades de más de 13000 alumos de 65 colegios en la Comunidad de Madrid recogió las predicciones de los maestros y de los padres. El nivel de error de los profesionales de educación fue del 97%, mientras que los padres obtuvieron un nivel de acierto del 70%. 

Por lo que como dice el Dr. Carreras en su artículo, muchos padres y madres se mueven bien por un “deseo que sea superdotado” o por un “deseo que no sea superdotado”. 

Los segundos, en los que me incluyo yo, con frecuencia suelen ser los más acertados. Aunque imagino que también habrá quién ante el fracaso escolar se deje agazapar por la idea de que se trate de altas capacidades. 

Hemos pasado por distintas etapas en un camino que en realidad sólo acaba de empezar. Al principio atribuía la falta de concentración de mi hijo en clase a mi separación y a una otitis serosa. Después llegó la fase “es que no ve bien, tiene hipermetropía” y finalmente apareció el término TDAH. 

Con un diagnóstico por déficit de atención e hiperactividad todo parecía cuadrar. Por fin habíamos conseguido etiquetar, poner nombre a algo que le hacía distinto dentro del grupo. Con lo que yo odio etiquetar. 

Al TDAH se le añadía un coeficiente alto que lo hacía doblemente especial. Y como los péndulos volvimos al principio. Influidos por toda la información de que disponíamos sobre el Déficit de Atención, eludimos inconscientemente su capacidad y nos enfocamos en trabajar la hiperactividad. 

Los síntomas encajaban y la terapia conductual parecía funcionar. Al fin y al cabo de lo que se trataba era de darle recursos para canalizar su inquietud y controlar su impulsividad. Lo que no cuadraba tanto es que esta hiperactividad sólo se diera en clase y apenas en casa. 

Este curso empezó bien hasta que poco a poco llegaban cada vez más notas y tareas por terminar a casa, los conflictos de relación con el resto del grupo se acentuaban y ya no sabíamos ni qué pensar ni qué hacer. 

Creí que quizá se trataba más de déficit de atención que hiperactividad y consulté con el servicio de Neuropsicología infantil de la Dexeus quién cuenta con la Dra. Tremols especializada en TDAH. Siguiente fase: su inquietud no era por hiperactividad sino que venía dada por su perfil de altas capacidades. 

Borrón y cuenta nueva. ¿Y ahora qué? Pánico. Pues sí y no. Entramos en pánico efectivamente, pero lentamente lo fuimos asimilando. Nos dirigieron al centro psicopedagógico Mentor para realizar un diagnóstico completo que determinara qué tipo de alta capacidad tenía y descartar o no el TDAH definitivamente. 

Han sido cuatro pruebas que han concluido en un resultado de superdotación y que nos han orientado sobre sus necesidades cognitivas y emocionales. Bajo el lema no hay problemas sólo soluciones nos han disipado muchas de nuestras dudas y hemos podido conocer más de cerca en qué consisten las altas capacidades y liberarnos de los estereotipos. Mentiría si dijera que ya no me preocupa el tema, pero de forma mucho más racional. 

Como comenté sólo estamos al principio del camino porque ahora es el sistema educativo el que tiene que adaptarse a sus necesidades específicas tal y como reconoce la Ley de diversidad educativa. 

Y aquí volvemos a topar con los tópicos y con un sistema que se jacta de diversidad pero que en la práctica es estándar para todo el mundo.

También nos enfrentamos a qué se entiende bajo el concepto de diversidad. Nadie pone en duda que una persona que esté sufriendo una situación familiar delicada o tenga una discapacidad física o intelectual necesite una adaptación de su curriculum escolar.

Pero no se piensa igual cuando la situación es la contraria. Aunque esté demostrado que si no se atienden estas necesidades pueden producirse situaciones psicológicas y escolares importantes.

Tendremos que armarnos de paciencia y luchar para que estos perjuicios no se impongan al sentido común. Buscar los caminos y no cerrarnos las puertas a ninguna posible alternativa.

Una lucha a favor de un sistema que funcione y que realmente reconozca y proteja las necesidades cognitivas y emocionales del alumnado, sean las que sean.

A los que estéis pasando por lo mismo aconsejaros de informaros bien y no dejaros influir por toda la información que encontréis. Dirigiros a un centro especializado que os oriente bien. Y olvidaros de todos los tópicos que corren por ahí. 

Un niño superdotado no es un freaky ni tampoco un fracasado. Es sólo un niño como los demás con más capacidad y más curiosidad por las cosas que le rodean. No creo que nadie a simple vista pueda distinguir su particularidad. Mi hijo es un niño feliz, con una vitalidad y una imaginación sin fin, divertido, dulce e inteligente. ¿Qué más puedo pedir? ¿A caso no es su felicidad y su plenitud como persona lo que me debe importar? 

Dejemos de ver las altas capacidades como un problema y empezemos a buscar soluciones para hacerles sentir mejor consigo mismos. 

Taller de cocas de San Juan

Junio 7, 2009 by La sal de Lilit

El espacio Bonsfocs dedica el próximo 20 de junio un taller donde enseñarán a elaborar de forma artesanal las típicas cocas de Sant Juan. Se harán tres tipos de coca: de fruta, de chicharrones y music.

Para más información e inscripciones:

Bonsfocs

Esencia dorada

Junio 6, 2009 by La sal de Lilit

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Encuentros

Junio 4, 2009 by La sal de Lilit

Los pies descalzos. Momento que precede el movimiento. Música. Fluir. Los brazos acompañando el sentir de una ternura no expresada. De un estado. El velo prolonga las manos de Lilit, envuelve su cuerpo protegiéndola de lo extrínseco. Se esconde, se adivina, se entreve. Mirada oculta, ojos que abarcan todo. Se encuentra, se descubre, se rencuentra.. Se gusta. Las caderas marcan la cadencia que mana de lo más profundo de su ser. Su pelvis, su útero. Su ser y no ser. Girar, girar, girar. Y fundirse con el verso de un cantar.

Curso de huerto urbano

Junio 3, 2009 by La sal de Lilit

El taller Bonfocs dedica un curso de huerto urbano el próximo 13 de junio de 10 a 17 h.

Enseñarán los principios básicos para cultivar plantas en contenedores. Y hablarán de los substratos, fertilidad del huerto, sistemas de riego, las hortalizas que se pueden cultivar en un balcón o terraza, cuáles son las semillas adecuadas, como hacer un semillero, rotaciones de los cultivos, compostaje casero, plagas y principales enfermedades del huerto.

Para inscripciones ir a Bonsfocs

Monestir de les Avellanes

Junio 1, 2009 by La sal de Lilit

monestirQueríamos aprovechar una noche de hotel de un Smartbox que teníamos desde Navidad. Y este fin de semana se presentaba perfecto ya que el lunes era festivo en Barcelona.

Como sólo era una noche pensamos en no alejarnos mucho. Y por suerte Cataluña ofrece lugares espectaculares. No nos costó mucho decidirnos por una estancia en el Monasterío de les Avellanes cerca de Balaguer (Lerida).

Se trata de un monasterío regentado por los maristas que hace a la vez de hotel (3 estrellas) dentro de la red hospederias.org.

El enclave se presenta magnífico. Un remanso de paz y tranquilidad cerca del embalse de Canyelles y el desfiladero de Mont-Rebei a tan  sólo veinte minutos de Balaguer y a hora y media de Barcelona.

Pasearse por los alrededores, sentado en un banco oliendo a tilos es simplemente un placer.

Las habitaciones son más que correctas. Y el restaurante aunque no sea de alto standing ofrece un buen bufet libre por la noche por un precio módico (15 euros).

El monasterio ofrece distintas actividades por los alrededores. La del castillo la descartaría. Sin embargo un paseo a caballo es muy recomendable. No sólo por lo relajado de la actividad. Es una magnífica oportunidad de pasearte por los campos llenos de amapolas y viñedos.

Hay otras: una visita al pantano de Canyelles y su hidroélectrica, un paseo por el monasterio o en bici, etc.

La organización de las actividades es un poco caótica, porque se ocupa una sola persona. Pero aún así la atención es calurosa.

La verdad es que ha sido un magnífico fin de semana que recomiendo probar a todos/as los que deséis un poco de tranquilidad en un sitio especial así como también a los que viajéis con pequeños.