Archive for the ‘La sal de Lilit’ Category

La rosa

mayo 1, 2012

Lilit no puede apartar la mirada. La rosa languidece en un rincón. Intenta concentrarse en la pantalla pero la mirada huye hacía el jarrón. El sonido de la tele se convierte en ruido, palabras sin sentido que le cuesta entender. Seis días atrás se despertó, dispuso la mesa y se sentó a esperar la sonrisa de su hijo al encontrar 300 páginas de lectura listas para desayunar. Dragones en forma de galleta llenaron de dulzura los minutos previos a la jornada laboral. Ríos humanos inundaron las calles embebidas por la tinta y la belleza de las rosas. El tiempo pasaba lento. Las agujas se negaban a avanzar. Afuera tras las mesas, escritores con sonrisas que escondían emociones, cansancio, ilusión y algún que otro mal rollo personal, no paraban de firmar. La rosa languidece. La tele enmudece. Lilit se levanta, recoge la mesa y una rosa que una vez hace seis días inundó la calle con su olor e iluminó el rostro de Lilit.

Maternidad

enero 28, 2012

Con el pelo revuelto, los ojos cansados y los tacones mal guardados en un cajón. El espejo refleja su alma cansada,  su mente no encaja las piezas de ese Tetris en que se convirtió. Una chispa en sus ojos, recuerda una rebeldía fugaz. Las arrugas de sus comisuras, la felicidad. Lilit volvió para no volver a marchar.

And the spring comes…

febrero 28, 2010

Membranas

diciembre 26, 2009

Como espectadora externa y sin embargo con un gran peso. Sin escapatoria. Así se siente Lilit. Descalza en medio del vacío. Con la lluvia cayendo. Sin aparentes obstáculos pero un gran muro que intuye no lejos. El frío en los pies, el cuerpo empapado de libertad. Girando sobre sí, buscando una salida donde empezar a correr hacia delante, golpea torpemente la membrana que le impide el paso y desde el que observa un mundo que le es ajeno y a la vez próximo. La mirada fija más allá del circulo. Intenta encontrar el camino. Observa, los ojos vacilantes. Se siente extraña al lugar pero forma parte de él. Lentamente avanza. Sus pasos dudan y le arrastran a ese espacio vacío y estéril al que se siente atrapada pero donde el Mistral empieza a soplar dejando abierto un cielo de lluvia renovador.

Cruzando el arcoiris

octubre 22, 2009

Una luz dorada y cálida magnetizó a Lilit e la hizo desviarse del camino al salir del metro. La lluvia seguía empapando la calle tras los cristales de la estación mientras la gente se arropaba al abrigo de la cornisa. El tiempo cedió al hechizo y decidió pararse. Los cristales se tiñeron de azafrán. Y el cielo oscureció para prestarse de telón al arcoiris que enmarcaba los edificios. Un silencio piadoso se unió al conjunto y Lilit compartió debajo la cornisa el hechizo que convirtió por unos minutos el cielo de Barcelona en un templo natural. ¿Estaría el caldero de monedas al final del arcoiris?

Despertar

julio 31, 2009

Lilit se despertó del sueño que la mantuvo aferrada tanto tiempo a un deseo y un propósito que se revelaron estériles. Sólo ella creía en ellos. Una vez más estaba sola.

Encuentros

junio 4, 2009

Los pies descalzos. Momento que precede el movimiento. Música. Fluir. Los brazos acompañando el sentir de una ternura no expresada. De un estado. El velo prolonga las manos de Lilit, envuelve su cuerpo protegiéndola de lo extrínseco. Se esconde, se adivina, se entreve. Mirada oculta, ojos que abarcan todo. Se encuentra, se descubre, se rencuentra.. Se gusta. Las caderas marcan la cadencia que mana de lo más profundo de su ser. Su pelvis, su útero. Su ser y no ser. Girar, girar, girar. Y fundirse con el verso de un cantar.

Energía

mayo 26, 2009

Lilit sintió el frío de las baldosas en sus pies mientras el agua del grifo empapaba sus brazos. Y se dejó llevar por la corriente que fluía por su cuerpo.

Inventando mi día

mayo 25, 2009

Me dispongo a planear un feliz lunes. Mi día, ¿cómo será? Imagino todas las posibilidades. Incluso las más raras. Me monto la película. Sonrío y espanto de un manotazo los pensamientos negativos. No quiero que nadie me estropee el día. Salgo al balcón e inspiro fuerte el aire fresco de la mañana. Miro las plantas, las mimo, disfruto del sabor de una fresa y me relajo.

Silencio. Nada interfiere a estas horas de la mañana. 

Sueño despierta tres minutos. Me imagino diciendo buenos días a todo el mundo, abriendo el ordenador, sacando el bocadillo y leyendo los mails mientras saboreo un café con leche sin que nadie ni nada pueda borrar de mi rostro la sonrisa. Así será mi día. 

Sólo es un pequeño amago de positivismo que oculta un negativismo que ocupa la mayor parte de mi tiempo. Nervios, stress, experiencias y actitudes que me empeño a repetir una y otra vez. Pero me gusta mi sonrisa y me gusta dejarme llevar por esta sensación que embriaga mi cuerpo al sonreír. 

Embriagarme, soñar, sonreír, suspirar.

Luz

mayo 12, 2009

Extraña en el espacio de su mesa. Momento irreal. Lilit tecleaba cada letra intentando ignorar la sensación surrealista que le amparaba ese momento. Como si nada tuviera sentido, como si viviera un sueño. Esperando despertar y dejarse envolver por la luz de la ventana y el calor de la mañana.


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